Escritos en 1843, al comienzo de su carrera literaria, los textos breves que componen Diapsálmata -palabra de origen griego que puede traducirse como 'entre salmos'- pertenecen a la parte de la obra de Kierkegaard agrupada en los denominados 'estudios estéticos'. Son anotaciones breves, algunas con el formato de microrrelatos, otras de parábolas, de aforismos, y algunas incluso de acertijos, en las que se refleja su estado de ánimo, el sinsentido y la desesperación ante la vida, y la lucha que sostenía para sobreponerse ante las adversidades y dudas, sin por ello sacrificar la libertad y la ironía, que, como dijo en una ocasión, impregnaban toda su existencia. Esta nueva traducción de Diapsálmata se ha realizado directamente del danés, y su edición se justifica en parte por el maltrato sufrido por los textos de este autor en las ediciones en español, unas veces debido a la censura, otras por tratarse de versiones de otras lenguas o, simplemente, por la hostilidad de determinadas corrientes filosóficas o religiosas a su aparente existencialismo. La lectura de Diapsálmata no dejará indiferente a nadie. Cada lector podrá extraer sus propias conclusiones, algo que por otra parte encaja con el concepto de, la diversidad humana postulado por Kierkegaard, y diametralmente opuesto al ideal uniformador de la razón anhelado por los pensadores contra los que bregó durante toda su vida.
Søren Aabye Kierkegaard (Copenhague, 1813-1855) fue un filósofo, teólogo y escritor danés considerado el padre del existencialismo. Su obra se centra en la angustia, la libertad, la fe y la paradoja de la existencia humana, explorando siempre la relación entre el individuo y Dios. En Temor y temblor, uno de sus textos más influyentes, reflexiona sobre la figura bíblica de Abraham y el sacrificio de Isaac, planteando la tensión entre la ética universal y el deber religioso individual, una paradoja que muestra los límites de la razón frente a la fe.
Kierkegaard escribió bajo múltiples seudónimos, lo que le permitió desplegar diferentes estilos y perspectivas en sus libros. Sus reflexiones fueron poco comprendidas en su tiempo, pero hoy son referencia indispensable en la filosofía moderna, la teología y la literatura. Sus ideas han influido en autores como Jean-Paul Sartre, Martin Heidegger y Simone de Beauvoir, consolidando su papel como pionero de la filosofía existencial.